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Sep 03

Ha sido el rumor protagonista del día de ayer, suficiente como para elevar las acciones de RIM, ya de por sí con un comportamiento excepcional en los últimos tiempos, a su máximo histórico: que Microsoft podría estar interesada en adquirirla. La respuesta oficial de RIM al contactarla ha sido la de que la compañía no hace comentarios sobre rumores y especulaciones, ni externa ni internamente.

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No es la primera vez que este rumor aparece con estos mismos protagonistas. La compañía canadiense fabricante de los BlackBerries, fundada en 1984 por Mike Lazaridis y Jim Balsillie, es sin duda un objetivo jugoso, con una valoración elevada pero muy razonable teniendo en cuenta su posición global de mercado y su potencial en los segmentos corporativos y de consumo. Según la valoración de mercado actual, RIM estaría en torno a los cincuenta mil millones de dólares sin tener en cuenta movimientos y primas vinculados a una hipotética adquisición, y sus fundadores están más en una posición de tipo “tenemos algo muy grande que además puede crecer mucho más” que en una dinámica vendedora. Sin duda, RIM es un sujeto de adquisición interesante, pero difícil de llevar a cabo salvo para unas pocas empresas muy grandes, que tendrían que superar además las dificultades inherentes de comprar a quien no tiene interés en vender. Microsoft, por su parte, es sin duda capaz de comprar RIM y cualquier cosa que se le ponga por delante. Posee a día de hoy una valoración de unos $260 mil millones y un elevado nivel de generación de liquidez, lo que la convierte en una de las pocas empresas que podrían plantearse la adquisición de RIM, contando incluso con que los fundadores exigirían sin duda una importante prima de adquisición. Ante la pregunta de si es posible que Microsoft compre algo, lo que sea, la primera respuesta es siempre sí - incluso cuando el objeto de la posible compra no está en venta. Sin duda, Microsoft es una empresa capaz de comprarlo todo.

Pero vamos al análisis: ¿tiene de alguna manera sentido una operación así? En términos de complementariedad de cartera de productos, mi opinión es que no. Microsoft mantiene una fuerte - y no poco exitosa - apuesta por las plataformas móviles basada en Windows Mobile 6.0, con su siguiente versión, Photon, esperada durante la primera mitad de 2008, y su opción siempre ha sido intentar que su software corra en el hardware del mayor número de fabricantes posibles: la apuesta de comprar precisamente a un fabricante, que además viene a ser el que más éxito tiene desarrollando su propio software no parece, desde un punto de vista racional, tener demasiado sentido. Añadamos además el impacto de un organismo que recibe trabajo extra cada vez que el gigante de Redmond hace un movimiento: las autoridades anti-monopolio. Sin duda, ante una adquisición de este tipo provocaría una inmediata reacción de este comité, con resultados además que serían legítimamente discutibles: la operación se desarrolla en un mercado de por sí muy concentrado, y en el que los protagonistas del movimiento ostentan participaciones importantes. En términos de dimensiones, la hipotética adquisición sería más de diez veces mayor que la mayor adquisición hecha por Microsoft hasta la fecha, la de aQuantive (seis mil millones). Microsoft es ciertamente muy grande, pero aún así y todo, no hablamos de operaciones que se hagan todos los días. La compañía canadiense se ha convertido en muy, muy grande, y para muestra, tenemos un botón: hace cierto tiempo, se consideró que Motorola podría estar interesada en la adquisición de RIM. Hoy, a pesar de la más que prometedora apuesta de Motorola por Linux y el software libre, el valor de RIM ($50.34 mil millones) excede ya sensiblemente al de la empresa estadounidense ($38.88 mil millones), y con evoluciones opuestas en los últimos tiempos.

¿Reacción ante la aparición en el mercado del iPhone o la posible llegada del Google Phone, como han indicado algunos analistas? Yo, sinceramente, tampoco lo veo. Incluso puestos en la tesitura de que Microsoft decidiese reaccionar ante esos movimientos con algo diferente de la propia apuesta que ya tiene con Windows Mobile, y que lo hiciese orientándose al mundo del hardware sin fabricarlo ella misma (no olvidemos que Microsoft mantiene apuestas en ese mundo con productos como Xbox o Zune), mi candidato ni siquiera sería en ese caso RIM, sino la taiwanesa HTC, más sencilla de digerir, con una plataforma más agnóstica que ha instalado hasta el momento Windows Mobile, y con la que se rumorea está en conversaciones precisamente Google para el desarrollo de la parte hardware de su GPhone.

¿Añadiría valor la compra de RIM en algún sitio más allá del bolsillo de sus accionistas? Yo creo que no. Hasta el beneficio para Microsoft viene más de la eliminación de un competidor - efecto neto negativo para el mercado - que de la incorporación de la compañía como tal a su cartera. ¿Posible? Con Microsoft, todo lo es. ¿Probable? Creo (y espero) que no.

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